Mascarillas, guantes, paracetamol, vendas… fue lo que en el día de ayer el servicio de enfermería de SEK Alborán pudo dejar en la entrada de Hospital de Poniente.

Es un granito de arena, un gesto en momentos difíciles. No contentos, por la tarde personal del colegio vació todo lo que quedaba enfermería para llevarlo de nuevo al hospital para colaborar con los verdaderos héroes de esta crisis del COVID-19: nuestro personal sanitario.
Ellos merecen nuestro respeto y admiración porque se están jugando literalmente su vida para ayudar y salvar las de los demás. Esta tarde a las 20:00h más que nunca, un gran aplauso por todos ellos.